A NO PERMITIRLO
LA INFANCIA NO DEBERÍA DOLER NUNCA
8julio25
Hay quiénes nacimos y crecimos entre mimos, arrumacos y carantoñas a más no poder. Con juguetes en nuestros propios cuartos y el plato preferido en el cumple.
Hoy quiero referirme a esos otros pequeños héroes silenciosos, que aprendieron pronto y casi por obligación a ser fuertes, esos que buscan no estorbar.
Seres invisibles ante la sociedad, el resto y casi hasta para Dios. Esos que desean lo mismo; pero no pueden. Esos, cuyo corazón late por igual; pero la piel que lo recubre es áspera por el entorno y las circunstancias.
NO debería existir miradas tristes en CUERPECITOS tan frágiles.
UNA SOCIEDAD JUSTA, jamás debe permitir un acto tan criminal.




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